Surah El Arrepentimiento

Surah El Arrepentimiento - Español Aya count 129

Pero si se arrepienten y hacen la oración y entregan el impuesto religioso serán vuestros hermanos en la creencia. Nosotros explicamos detalladamente las señales para un pueblo que sabe.
En ellos estarán para siempre, eternamente. En verdad, Dios dispone junto a Sí de una recompensa inmensa.
En verdad, Dios os ha auxiliado en numerosos lugares y (especialmente) el día de Hunayn, cuando vuestro gran número os llenó de alegría. Pero no os benefició en nada y la tierra se os hizo estrecha a pesar de su amplitud y, en ese momento, volvisteis la espalda para huir.
Luego, tras ello, Dios aceptará el arrepentimiento de quien Él quiera. Dios es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.
Él es Quien ha enviado a Su Mensajero con la guía y con la religión de la Verdad para que prevalezca sobre todas las otras creencias religiosas, aunque moleste a los que no creen.
En verdad, trasladar la inviolabilidad de un mes a otro es un incremento en la idolatría con el que se extravían los politeístas. Lo declaran lícito un año y lo sacralizan otro año, para que coincida con el número de meses que Dios ha declarado sagrados, haciendo lícito lo que Dios ha considerado inviolable. Sus malos actos les parecen bellos, pero Dios no guía a la gente que oculta la Verdad.
¡Que Dios te perdone! ¿Por qué les diste permiso antes de que te quedase claro quiénes eran sinceros y supieses quiénes eran los mentirosos?
Si hubiesen querido salir seguramente habrían realizado algunos preparativos para ello, pero a Dios le pareció desaconsejable enviarles y les hizo permanecer y se les dijo: «¡Quedaos sentados con los que se quedan!»
Di: «No nos aflige excepto aquello que Dios tiene escrito para nosotros. Él es nuestro amigo y protector.» Así pues, que los creyentes confíen en Dios.
Di: «¿Qué podéis esperar que nos suceda sino una de las dos cosas buenas? Mientras que nosotros esperamos que Dios os aflija con un castigo que venga directamente de Él o a través de nuestras manos. Así pues, ¡Esperad! ¡Que nosotros también esperaremos con vosotros!»
Mejor habría sido si hubieran estado satisfechos con lo que Dios y Su Mensajero les dieron y hubieran dicho: «Dios es suficiente para nosotros. Dios nos otorgará Su favor y también Su Mensajero. Nuestros deseos se dirigen a Él.»
En verdad, las limosnas son para los pobres y los necesitados, para los encargados de recaudarlas y para aquellos cuyos corazones se quiere atraer, para liberar esclavos, para los endeudados, para la causa de Dios y para el viajero. Es una disposición obligatoria procedente de Dios y Dios todo lo conoce, es sabio.
Y, entre los beduinos, hay quienes creen en Dios y en el Último Día y consideran lo que gastan y las bendiciones que piden para el Mensajero medios para obtener mayor cercanía a Dios. ¿Acaso no son para ellos un medio de obtener cercanía? Dios les hará entrar en Su misericordia. En verdad, Dios es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.
[Los creyentes son] Los que se arrepienten, los que adoran a Dios, los que Le alaban, los que viajan a las mezquitas, los que se inclinan ante Dios, los que se prosternan ante Él, los que ordenan el bien y prohíben el mal y los que protegen las leyes de Dios. ¡Anuncia la buena nueva a los creyentes!
Ciertamente, Dios se ha vuelto con misericordia hacia el Mensajero y los emigrantes y los auxiliares que le siguieron a la hora de la dificultad, después de que los corazones de un grupo de ellos estuviesen a punto de desviarse, y les ha perdonado. En verdad, Él es para ellos compasivo, misericordiosísimo.
Y hacia los tres que se quedaron, hasta que la Tierra, con toda su amplitud, se les hizo estrecha y sus propias almas se angustiaron y supieron que no podrían refugiarse de Dios excepto en Él mismo. Luego, Él se volvió a ellos con misericordia para que pudiesen arrepentirse. En verdad, Dios es Quien acepta el arrepentimiento, el Misericordiosísimo con los creyentes.
Ciertamente, ha venido a vosotros un Mensajero de entre vosotros mismos al que le abruma vuestro sufrimiento, se preocupa por vosotros y con los creyentes es compasivo, misericordioso.
Y si (a pesar de todo ello) te vuelven la espalda, di: «Dios es suficiente para mí. No hay más dios que Él. En Él confío y Él es el Señor del Trono inmenso.»
Share