تَكَادُ تَمَيَّزُ مِنَ ٱلْغَيْظِ ۖ كُلَّمَآ أُلْقِىَ فِيهَا فَوْجٌۭ سَأَلَهُمْ خَزَنَتُهَآ أَلَمْ يَأْتِكُمْ نَذِيرٌۭ ﴿٨﴾
a punto de estallar de furor. Siempre que se le arroje una oleada, sus guardianes les preguntarán: «¿Es que no vino a vosotros un monitor?»