Surah La Luna

Surah La Luna - Español Aya count 55

con una sabiduría absoluta. Pero la amonestación no les beneficia.
Así pues, apártate de ellos. El día en el que el pregonero convoque hacia algo horroroso,
acudiendo apresuradamente hacia quien les convoca. Los que no creían dirán: «Este es un día difícil.»
El pueblo de Noé desmintió antes de ellos. Desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: «¡Es un loco y los espíritus le torturan!»
Así pues, él suplicó a su Señor: «¡En verdad, he fracasado! ¡Toma Tú la revancha!»
que navegó bajo Nuestra mirada atenta, como un castigo para quienes no creían.
Y, ciertamente, lo hemos dejado como una señal. Así pues ¿Habrá alguien que recapacite?
que derribaba a las gentes como troncos de palmeras sacados de cuajo de sus raíces
¿Iba a recibir el Recuerdo él de entre todos nosotros? ¡No! Más bien es alguien muy mentiroso y arrogante.»
«E infórmales que deberán repartir el agua entre ellos y que cada uno deberá estar presente para beber cuando le toque su turno.»
Pero ellos llamaron a su compañero que se ocupó de ello y la mató.
En verdad, enviamos sobre ellos un huracán de piedras, excepto a la familia de Lot. Les salvamos un poco antes del amanecer.
Una merced de Nuestra parte. Así es como Nosotros recompensamos a quien es agradecido.
Ciertamente, él les advirtió de Nuestro rigor, pero ellos discutieron Nuestras advertencias.
Y, ciertamente, temprano al amanecer les sorprendió un castigo firme y duradero.
«Probad, pues, Mi castigo y Mis advertencias.»
Y, ciertamente, a las gentes del Faraón les llegaron las advertencias.
Desmintieron todas Nuestras señales, así que, les atrapamos como atrapa Uno que es todopoderoso, omnipotente.
«¿Acaso vuestros incrédulos son mejores que ellos? ¿O hay para vosotros en las Escrituras una excepción?»
¿O dicen: «Nosotros somos un grupo que se auxilia mutuamente y es invencible»?
Y, ciertamente, aniquilamos en el pasado a vuestros semejantes. Así pues ¿Hay alguien que se deje amonestar?
Todo lo que ellos han hecho está recogido en el libro de sus obras
En verdad, los temerosos de Dios estarán en Jardines y Arroyos
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