قُلْ أَرَءَيْتُم مَّا تَدْعُونَ مِن دُونِ ٱللَّهِ أَرُونِى مَاذَا خَلَقُوا۟ مِنَ ٱلْأَرْضِ أَمْ لَهُمْ شِرْكٌۭ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ ۖ ٱئْتُونِى بِكِتَٰبٍۢ مِّن قَبْلِ هَٰذَآ أَوْ أَثَٰرَةٍۢ مِّنْ عِلْمٍ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٤﴾
Di: «¿Qué os parece lo que invocáis en lugar de invocar a Alá? ¡Mostradme qué han creado de la tierra o si tienen participación en los cielos! Si es verdad lo que decís, ¡traedme una Escritura anterior a ésta o un rastro de conocimiento!»