Y en la diferencia entre la noche y el día y en la provisión que Dios ha hecho descender del cielo, con la que da vida a la tierra después de haber estado muerta, y en la variación de los vientos, hay señales para un pueblo que razona.
Tras ellos está el Infierno y no les servirá nada de lo que adquirieron ni los que tomaron por protectores en lugar de Dios. Y tendrán un castigo inmenso.
Dios es Quien ha puesto a vuestro servicio el mar para que lo surquen los barcos por orden Suya y para que busquéis Su favor y para que, quizás así, seáis agradecidos.
Y ha puesto a vuestro servicio lo que hay en los cielos y en la Tierra. Todo ello procede de Él. En verdad, en ello hay señales para un pueblo que reflexiona.
En verdad, dimos a los Hijos de Israel la Escritura, el juicio y la profecía y les proveímos de las cosas buenas y les favorecimos por encima de todos los pueblos.
Y les otorgamos pruebas claras del asunto. Así pues, no tuvieron diferencias hasta después de haber venido a ellos el conocimiento, por envidia entre ellos. En verdad, tu Señor juzgará entre ellos el Día del Levantamiento sobre aquello en lo que tenían diferencias.
En verdad, ellos no te podrán beneficiar en nada frente a Dios. Y, en verdad, los opresores se protegen unos a otros y Dios es el protector de quienes Le temen.
¿O creen quienes hacen el mal que les trataremos igual que a quienes creen y obran rectamente y que sus vidas y sus muertes serán iguales? ¡Qué mal juzgan!
¿Has visto a quien toma como dios a sus deseos y pasiones? Dios extravía su conocimiento y sella su oído y su corazón y pone una venda en su vista. Así pues ¿Quién le guiará después de Dios? ¿Es que no reflexionan?
Y dicen: «No existe más vida que nuestra vida de este mundo. Morimos y vivimos y sólo el tiempo nos destruye.» pero no tiene conocimiento de esto. Solamente conjeturan.
Di: «Dios os hace vivir, luego os hace morir, luego os reúne el Día del Levantamiento. No hay duda de ello.» Pero la mayoría de los seres humanos no saben.
Y cuando se os decía: «En verdad, la promesa de Dios es verdadera y no hay duda sobre la Hora» decíais: «No sabemos lo que es la Hora. Sólo hacemos conjeturas pero no tenemos certeza.»
«Eso es para vosotros por haber tomado a burla las señales de Dios y porque os sedujo la vida mundanal.» Así pues, hoy no serán sacados de él ni les serán aceptadas sus disculpas.