Antes de ellos desmintió el pueblo de Noé y después de él los partidos. Y todas las comunidades hicieron planes para capturar a su Mensajero y discutieron vanamente para destruir con ello la Verdad. Pero les atrapé y ¡Cómo fue Mi castigo!
Quienes portan el Trono divino y quienes están alrededor de él celebran a su Señor con alabanzas y creen en Él y le piden que perdone a quienes son creyentes: «¡Señor nuestro! Tú todo lo abarcas con Tu misericordia y Tu conocimiento. Perdona, pues, a quienes se vuelven a Ti arrepentidos y a quienes siguen Tu senda y líbrales del castigo del Infierno.»
«¡Señor nuestro! Hazles entrar en los Jardines del Edén que les habías prometido a ellos y a quienes de sus padres, parejas y descendientes, fueran rectos. En verdad, Tú eres el Todopoderoso, el Sabio.»
En verdad, a quienes tratan de ocultar la Verdad se les dirá: «La ira de Dios con vosotros es mayor que vuestra propia ira contra vosotros mismos cuando fuisteis llamados a tener fe y no creísteis.»
«Esto os sucede porque, cuando se invocaba a Dios en Su unicidad no creíais, pero cuando se Le asociaban otros falsos dioses creíais.» Así pues, el juicio pertenece a Dios, el Altísimo, el Más grande.
Él es Quien os muestra Sus señales y hace que descienda del cielo la provisión para vosotros. Pero solamente reflexionan quienes se vuelven a Él con contrición.
Él es Quien eleva los grados, el Señor del Trono. Él hace descender el Espíritu que procede de Su mandato sobre quien Él quiere de Sus siervos para que advierta del Día del Encuentro.
Así pues, adviérteles del Día Inminente, cuando los corazones se suban a las gargantas a causa de la angustia. Los opresores no tendrán amigo ni intercesor aceptado.
Y Dios juzga con la Verdad y quienes ellos invocan en lugar de Él no tienen poder para juzgar nada. En verdad, Dios es Quien todo lo oye, Quien todo lo ve.
¿Acaso no han viajado por la Tierra y han observado cuál fue el final de quienes vivieron antes de ellos? Tuvieron más poder que ellos y dejaron más huellas en la Tierra, pero Dios se apoderó de ellos por sus pecados y no tuvieron quien les protegiera de Dios.
Eso fue porque vinieron a ellos sus Mensajeros con las pruebas claras y no creyeron en ellas, por eso Dios se apoderó de ellos. En verdad, Él es fuerte, severo en el castigo.
Así pues, cuando llegaron a ellos con la Verdad procedente de Nosotros, dijeron: «¡Matad a los hijos de los creyentes que están con él y dejad con vida a sus mujeres!» Pero los planes de quienes trataban de ocultar la Verdad no tuvieron éxito.
Y dijo el Faraón: «¡Dejadme que mate a Moisés! ¡Y que él invoque a su Señor! En verdad, temo que cambie vuestras creencias o que haga surgir la corrupción en la Tierra.»
Y un hombre creyente de la gente del Faraón que ocultaba su fe dijo: «¿Vais a matar a un re por decir: Mi señor es Dios, y que ha venido a vosotros con las pruebas claras procedentes de vuestro Señor?» «Y si es mentiroso su mentirá recaerá sobre él y si es sincero sufriréis algunas de las cosas con que os amenaza. En verdad, Dios no guía a quien es inmoderado, mentiroso.»
«¡Oh, pueblo mío! Hoy el reino os pertenece a vosotros y vosotros domináis la Tierra, pero ¿Quién nos auxiliará del castigo de Dios si viene a nosotros?» El Faraón dijo: «No os muestro más que lo que yo veo y no os guío más que al camino de la rectitud.»
«Y, ciertamente, vino a vosotros José anteriormente con las pruebas claras, pero siempre dudasteis de lo que os trajo, hasta que, cuando murió, dijisteis: Dios no enviará después de él ningún otro Mensajero.» Así es como Dios extravía a quien es inmoderado, escéptico.
Aquellos que discuten las señales de Dios sin que les haya sido concedida ninguna autoridad. Eso es muy detestable para Dios y para quienes son creyentes. Así es como Dios sella el corazón de todo el que es arrogante, prepotente.
Los caminos de los cielos, y pueda echar un vistazo al dios de Moisés. Aunque, en verdad, pienso que es un mentiroso.» Así es como aparecían adornados ante el Faraón sus malos actos y fue apartado del camino. Y los planes del Faraón sólo obtuvieron el fracaso.
A quien haya cometido un mal no se le recompensará más que con algo semejante y quienes hayan hecho un bien, hombre o mujer, y sean creyentes, entrarán en el Jardín y allí se les recompensará sin medida.
Me invitáis a que no crea en Dios y a que asocie a Él aquello de lo que no tengo conocimiento, mientras que yo os invito al Todopoderoso, al Perdonador.»
«Es evidente que aquello a lo que me invitáis no tiene poder de convocatoria ni en esta vida ni en la Otra y que regresaremos a Dios y que los inmoderados son gente del Fuego.»
el fuego al que se verán siempre expuestos, mañana y tarde. Y el día en que llegue la Hora: «¡Haced entrar a la gente del Faraón en lo más severo del castigo!»
Y cuando estén discutiendo en el Fuego, los débiles dirán a los arrogantes: «En verdad, fuimos vuestros seguidores. ¿Soportaréis por nosotros una parte del Fuego?»
Ellos dirán: «¿No vinieron a vosotros vuestros Mensajeros con las pruebas claras?» Ellos dirán: «Sí.» Ellos dirán: «Pues entonces, invocad vosotros mismos» Pero lo que invoquen los que no creyeron será en vano.
Así pues, ten paciencia, pues la promesa de Dios es verdadera. Y pide perdón por tus pecados y celebra con alabanzas a tu Señor al atardecer y al amanecer.
En verdad, quienes discuten sobre las señales de Dios sin que haya venido a ellos ninguna autoridad, en sus pechos sólo tienen arrogancia. Nunca conseguirán sus propósitos. Buscad, pues, la protección de Dios. En verdad, Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo ve.
Y vuestro Señor dice: «Invocadme y Yo os contestaré. En verdad, quienes se muestran arrogantes ante su obligación de adorarme pronto entrarán en el Infierno humillados.»
Dios es Quien ha puesto para vosotros la noche para que descanséis en ella y el día para que podáis ver. En verdad, Dios es Quien posee el poder de favorecer a las personas, pero la mayoría de las personas no lo agradecen.
Dios es Quien ha puesto para vosotros la Tierra como un lugar en el que vivir y el cielo como una cúpula y Quien os ha dado forma, la mejor de las formas, y os ha proporcionado todas las cosas buenas. Ese es Dios vuestro Señor. Así pues ¡Bendito sea Dios, Señor del Universo!
Di: «Se me ha prohibido adorar aquello que vosotros adoráis en lugar de Dios, pues han venido a mí las pruebas claras procedentes de mi Señor y me ha sido ordenado que me someta al Señor del Universo.»
Él es Quien os ha creado de tierra, luego de una gota, luego de algo suspendido, luego os hace nacer infantes, luego os hace alcanzar la madurez, luego que seáis ancianos -aunque algunos morís antes- hasta que alcanzáis el plazo señalado, para que, quizá así, razonéis.
en lugar de Dios?» Ellos dirán: «Se han apartado de nosotros. Aunque, lo que invocábamos antes no era nada.» Así es como Dios extravía a quienes tratan de ocultar la Verdad.
Así pues ¡Se paciente! En verdad, la promesa de Dios es verdadera. Así que, o bien te mostraremos parte de aquello que les hemos prometido o bien te haremos morir antes, pero ellos volverán a Nosotros.
En verdad, antes de ti habíamos enviado Mensajeros. De algunos de ellos te hemos hablado y de otros no te hemos hablado, pero ningún Mensajero viene con una señal sino es con el permiso de Dios. Así pues, cuando llegue la orden de Dios, se juzgará conforme a la Verdad y, entonces, los perdedores serán quienes falseaban la realidad.
En ellos hay beneficio para vosotros y con ellos podéis satisfacer las necesidades que guardáis en vuestros pechos. Y sois llevados sobre ellos y sobre los barcos.
¿Acaso no viajan por la Tierra y ven cual ha sido el final de quienes existieron antes de ellos? Eran más que ellos y poseían más fuerza y dejaron más huellas en la Tierra, pero de nada les sirvió lo que obtuvieron.
Cuando llegaron a ellos sus Mensajeros con las pruebas claras, ellos se sintieron satisfechos del conocimiento que poseían. Pero se verificó sobre ellos aquello de lo que se burlaban.
Pero, una vez que hayan visto Mi castigo, su fe no les servirá de nada. Esa es la manera en que Dios ha tratado a Sus siervos en el pasado. Ahí es cuando pierden quienes trataron de ocultar la Verdad.