Y entre la gente hay quien compra historias vanas para extraviar, sin conocimiento, del camino de Dios, tomándolo a broma. Esos tendrán un castigo humillante.
Y cuando le son recitados Nuestros versículos se da la vuelta altivo como si no los hubiera oído, como si fuera duro de oído. ¡Anúnciale un castigo doloroso!
Ha creado los cielos sin columnas que puedas ver y ha colocado en la Tierra firmes montañas para que no tiemble con vosotros y ha hecho surgir en ella toda clase de animales. Y hacemos descender de los cielos agua con la que hacemos surgir un noble par de todo tipo de plantas.
Y, ciertamente, dimos a Luqman la sabiduría [y le dijimos]: “¡Da gracias a Dios!” Quien agradece, agradece en beneficio propio. Y quien no agradece, (sepa que) en verdad, Dios no necesita de Sus criaturas, es rico en Sí mismo, digno de ser alabado.
Y (recuerda) cuando Luqman le dijo a su hijo, aconsejándole: «¡Oh, hijito mío! No adores nada junto a Dios. En verdad, el politeísmo es una opresión inmensa.»
Y encomendamos al ser humano con respecto a sus padres - Su madre le llevó, soportando debilidad sobre debilidad, terminando su lactancia a los dos años-: «¡Se agradecido conmigo y con tus padres! ¡A Mí regresáis!»
Y si se esfuerzan para que tú adores junto a Mí algo de lo que tú no tienes conocimiento, no les obedezcas. Trátales en este mundo con bondad, pero sigue el camino de quien se vuelve a Mí contrito. Luego, regresaréis a Mí y Yo os informaré de lo que hacíais.
«¡Oh, hijito mío! Aunque tus actos tengan el peso de un grano de mostaza y estén bajo una piedra o en los cielos o en la Tierra, Dios los traerá. En verdad, Dios es sutil, está bien informado.»
«¡Oh, hijito mío! ¡Haz la oración y ordena lo que es bueno, prohíbe lo que es malo y se paciente cuando sufras una desgracia! En verdad, esto es una de las cuestiones que exigen mayor entereza y decisión.»
¿No veis cómo Dios ha sometido para vosotros lo que hay en los cielos y en la Tierra y os ha colmado con Sus favores, tanto internos como externos? Y entre los hombres hay quienes discuten sobre Dios sin conocimiento ni guía ni Escritura luminosa.
Y si se les dice: «Seguid lo que Dios hizo descender» dicen: «¡No! Seguiremos aquello mismo en lo que encontramos a nuestros padres.» ¿Y si Satanás les estuviese llamando al castigo del Fuego llameante?
¡Qué no te entristezca la falta de fe de aquellos que no creen! Ellos regresarán a Nosotros y les informaremos de lo que hicieron. En verdad, Dios conoce bien lo que hay en la esencia de los pechos.
Si todos los árboles que hay en la Tierra fuesen plumas y se añadiese al mar otros siete mares más, no agotarían las palabras de Dios. En verdad, Dios es todopoderoso, sabio.
¿No has visto cómo hace Dios que la noche entre en el día y el día entre en la noche y ha sometido al Sol y a la Luna, haciendo que cada uno de ellos se mueva hacia un plazo establecido, y que Dios está bien informado de lo que hacéis?
¿No has visto como el barco surca el mar por el favor de Dios, para haceros ver una de Sus señales? En verdad, en ello hay señales para todo el que es paciente, agradecido.
Y cuando les cubre una ola como una nube sombría, invocan a Dios, creyendo únicamente en Él. Pero cuando les pone a salvo en tierra, unos pocos de ellos permanecen firmes en su propósito. Y no niega Mis señales excepto quien es un mentiroso redomado y un encubridor de la realidad.
¡Oh, gentes! Sed temerosos de vuestro Señor y tened miedo de un día en el que un padre no pueda expiar las faltas de su hijo, ni un hijo pueda expiar las faltas de su padre en absoluto. En verdad, la promesa de Dios es cierta. Por tanto, que la vida mundanal no os vuelva soberbios y que el Soberbio no os haga soberbios frente a Dios.
En verdad, Dios posee el conocimiento de la Hora. Él hace descender la lluvia y conoce lo que hay en el seno materno. Y ningún ser sabe lo que obtendrá mañana y nadie sabe en qué tierra ha de morir. En verdad, Dios todo lo sabe, está bien informado.