Surah Los Profetas

Surah Los Profetas - Español Aya count 112

Se acerca para los seres humanos el momento de rendir cuentas, pero ellos están descuidados y le dan la espalda.
Él dijo: «Mi Señor sabe lo que se dice en los cielos y en la Tierra, pues Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.»
Pero ellos dijeron: «¡Son un montón de delirios!» o «¡Se lo ha inventado!» o “¡Es un poeta!» «¡Qué nos traiga una señal como las que les fueron enviadas a los primeros!»
Fuimos leales a la promesa que les hicimos y les salvamos a ellos y a quienes Nosotros quisimos y destruimos a los transgresores.
Ciertamente, hicimos descender a ti una Escritura en la que hay una amonestación para vosotros. ¿Acaso no razonáis?
Si hubiera en ellos dos otros dioses aparte de Dios, ambos se corromperían. Así pues ¡Glorificado sea Dios, Señor del Trono, por encima de aquello que Le atribuyen!
Él no será interrogado por lo que hace, pero ellos sí serán interrogados.
Él conoce lo que tienen entre sus manos y lo que tienen a sus espaldas y no interceden por la salvación de nadie excepto de quien Él esté satisfecho y sólo por temor a Él se angustian.
Di: «¿Quién os protegerá del Misericordioso por la noche y por el día?» Pero no sirve de nada. No prestan atención al Recuerdo de su Señor.
Di: «En verdad, aquello con lo que os amonesto es la revelación divina.» Pero los sordos no oyen la invitación cuando son amonestados.
Y colocaremos las balanzas equilibradas con precisión para el Día del Levantamiento y nadie será tratado injustamente en lo más mínimo. Y aunque sus actos tengan el peso de un grano de mostaza, les recompensaremos por ellos. Y Nosotros somos suficientes para llevar las cuentas.
Quisieron con ello perjudicarle, pero hicimos que ellos fueran quienes más perdieran.
Y les pusimos como dirigentes para que guiasen conforme a Nuestro mandato y les revelamos que hicieran el bien, que realizaran la oración y entregaran el impuesto religioso purificador de la riqueza. Y fueron siervos obedientes a Nosotros.
Y (recuerda a) David y Salomón cuando ambos juzgaron sobre el huerto en el que entró de noche a pastar el ganado de una gente y Nosotros fuimos testigos de su juicio.
Y (sometimos) a Salomón los vientos huracanados, para que soplasen, cuando él lo ordenase, hacia la tierra que Nosotros habíamos bendecido. Y Nosotros poseemos el conocimiento de todas las cosas.
Y (recuerda) a Job, cuando invocó en voz alta a su Señor: «¡En verdad, me ha alcanzado la aflicción y Tú eres el Más Misericordioso de los misericordiosos!»
Y [recuerda a] Zacarías, cuando invocó a su Señor: «¡Señor mío! ¡No me dejes sin descendencia! ¡Tú eres el mejor dando herederos!»
Y [recuerda] a aquella que protegió su castidad y en la que Nosotros insuflamos de Nuestro Espíritu. Y pusimos a ella y a su hijo como una señal para toda la humanidad.
Queda prohibido para una ciudad que Nosotros hayamos destruido (por sus pecados, el que vuelvan a ella) Ellos jamás volverán
«En verdad, vosotros y lo que vosotros adorabais en lugar de Dios, seréis combustible para el Infierno. Entraréis en él.»
En verdad, en esto hay un comunicado elocuente para la gente dedicada a la adoración.
Dice: «¡Señor mío! ¡Juzga con justicia! ¡Nuestro Señor es el Misericordiosísimo! Nuestra mejor ayuda contra lo que vosotros decís.»
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