Surah La Vaca

Surah La Vaca - Español Aya count 286

Alif, lam, mim
Esta es la Escritura (Sagrada), no hay duda. En ella hay una guía para los temerosos de Dios.
Aquellos que creen en la revelación que se hizo descender para ti y en la revelación que se hizo descender antes de ti y que tienen certeza de la otra vida.
Y cuando se les dice: «¡No corrompáis en la Tierra!» dicen: «¡En verdad, nosotros somos reformadores de lo que está mal!»
¡Oh humanos! ¡Adorad a vuestro Señor, el Cual os ha creado, tanto a vosotros como a los que os precedieron! ¡Quizás así tengáis temor de disgustarle!
Él es Quien ha dispuesto para vosotros la Tierra como un lecho y el cielo como una bóveda. Quien hace descender agua del cielo, por medio de la cual surgen los frutos con los que os suministra vuestra provisión. Así pues, no atribuyáis semejantes a Dios, a sabiendas de lo que hacéis.
¿Cómo podéis no creéis en Dios, cuando estabais muertos y Él os dio la vida; luego os hará morir y después os hará vivir (nuevamente), tras lo cual retornaréis a Él.
Y [recuerda] cuando tu Señor dijo a los ángeles: «En verdad, pondré en la Tierra un sucesor.» Dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corromperá y derramará la sangre, mientras que nosotros Te glorificamos con alabanzas y proclamamos Tu santidad?» Dijo Dios: «En verdad, Yo sé lo que vosotros no sabéis.»
Ellos dijeron: «¡Glorificado seas! No conocemos más que aquello que Tú nos has enseñado. En verdad, Tú eres el Conocedor, el Sabio.»
Y [recuerda] cuando Nosotros dijimos a los ángeles: «¡Prosternaos ante Adán!» y todos ellos se prosternaron excepto Iblís, que se negó y se llenó de arrogancia, y fue de los que no creen.
Entonces, recibió Adán de su Señor palabras y Dios le perdonó. En verdad, Él es el Perdonador, el Misericordiosísimo con los creyentes.
Y [recordad] cuando dimos a Moisés la Escritura [Sagrada] y el Criterio. Quizás así fueseis bien guiados.
Y [recordad] cuando Moisés dijo a su pueblo: «¡Oh pueblo mío! En verdad, os habéis oprimido a vosotros mismos eligiendo el becerro. Volveos, pues, arrepentidos a vuestro Creador y mataos a vosotros mismos. Eso es mejor para vosotros ante vuestro Creador y quizás así os perdone. En verdad, Él es el Perdonador, el Misericordiosísimo con los creyentes.»
Pero, aquellos que eran injustos cambiaron la palabra por otra distinta. cambiaron la palabra por otra distinta. Entonces, hicimos descender un castigo del cielo sobre los injustos, por haber sido transgresores.
Y cuando dijisteis: «¡Oh Moisés! No soportamos comer siempre lo mismo. Ruega por nosotros a tu Señor que haga salir para nosotros de lo que da la tierra, algo de legumbres, verduras, pepinos, ajos, lentejas y cebollas.» [Moisés] Dijo: «¿Cambiaréis lo que es mejor por lo que es peor? ¡Bajad a una ciudad! ¡Allí encontraréis lo que queréis!» Fueron golpeados por la humillación y la miseria e incurrieron en la ira de Dios por desmentir las indicaciones de Dios y matar a los profetas sin derecho. Eso les ocurrió porque desobedecieron y fueron transgresores.
Y (recordad) cuando aceptamos de vosotros el pacto y elevamos sobre vosotros el monte Sinaí [y dijimos:] «¡Coged con fuerza lo que os hemos entregado y recordad lo que contiene! Quizás así temáis disgustar a Dios.»
Dijeron: «Ruega a tu Señor de parte nuestra, que nos explique cuál ha de ser, pues todas las vacas nos parecen semejantes. En verdad, si Dios quiere, seremos bien guiados.»
Pero, sois vosotros mismos los que os matáis unos a otros y expulsáis a algunos de los vuestros de sus casas, ayudándoos entre vosotros a cometer este pecado y esta violación contra ellos. En cambio, cuando llegan a vosotros prisioneros de otros, los rescatáis, cuando vosotros mismos los habíais expulsado aunque os estaba prohibido hacerlo. ¿Acaso creéis en parte de la Escritura [Sagrada] y descreéis de otra parte? Quien así actúe de entre vosotros no obtendrá más recompensa que la desgracia en esta vida, y el Día del Levantamiento seréis sometidos al peor de los castigos. Dios no está desatento de lo que hacéis.
Dijeron: «Nuestros corazones están cerrados.» ¡No! Lo que sucede es que Dios les ha maldecido por su incredulidad. ¡Qué pocos de ellos creen!
Cuando se les dice: «¡Creed en la revelación que Dios hizo descender!», dicen: «¡Creemos en lo que fue hecho descender para nosotros!» Pero no creen en lo que ha venido después, aunque es la Verdad que confirma lo que ya tenían. Di: «Entonces, ¿Por qué habéis matado a los Mensajeros anteriores de Dios, si sois creyentes?»
Y [recordad] cuando concertamos un pacto con vosotros y elevamos sobre vosotros el monte Sinaí. [Dijimos]: «¡Aferraos con fuerza a lo que os hemos otorgado y escuchad!» Dijeron: «¡Escuchamos y desobedecemos!» Se empaparon sus corazones [de amor] por el ternero, debido a su falta de fe. [Diles]: «¡Que malo es lo que os ordena con ello vuestra fe, si sois creyentes!»
Di: «Quien sea enemigo de Gabriel [Dios lo será de él]» En verdad, él fue quien trajo [el Corán] a tu corazón, con el permiso de Dios, confirmando lo que él mismo tiene en sus manos y como una guía y buena nueva para los creyentes.»
Ellos siguieron los que decían los demonios bajo el reinado de Salomón. Salomón no fue idólatra, fueron los demonios los que ocultaron la Verdad y enseñaron a la gente la magia y lo que se hizo descender a los dos ángeles, Harut y Marut, en Babel. Estos dos no enseñaron a nadie sin decirle previamente: «Ciertamente, somos una prueba. No perdáis la fe.» Y los demonios aprendieron de ellos dos lo que permite separar al hombre de su esposa, aunque con ello no puedan perjudicar a nadie, excepto con permiso de Dios. Aprendieron lo que les perjudicaba y no les beneficiaba. Sabían que quien comerciase con esto no tendría parte en los beneficios de la otra vida. ¡Qué malo es aquello a cambio de lo que han vendido sus almas! Si lo hubieran sabido...
A Dios pertenecen el Oriente y el Occidente. Por tanto, a donde quiera que os giréis, encontraréis el rostro de Dios. ¡En verdad, Dios todo lo abarca, es sabio!
Ciertamente, te Hemos enviado con la Verdad, portador de la buena nueva y de la advertencia y no se te pedirán cuentas por la gente del Infierno.
Y [recuerda] cuando su Señor puso a prueba a Abraham con tareas que él cumplió. Dijo Él: «En verdad, te pondré como Imam para los hombres.» [Abraham] dijo: «¿Y a mi descendencia?» [Dios] dijo: «Mi alianza no incluirá a [quienes sean] opresores.»
Y [recuerda] cuando establecimos la Casa como un lugar de reunión y de seguridad para las gentes. «¡Tomad el sitio de Abraham como un lugar de oración!» Y encargamos a Abraham e Ismael que purificasen Mi casa para los que la circunvalan y los que permanecen en ella en adoración y los que inclinan su cabeza y los que ponen su frente en el suelo.
Y [recuerda] cuando Abraham levantó los pilares de la Casa junto con Ismael [y suplicó]: «¡Señor nuestro, acéptanoslo! ¡En verdad, Tú eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe!»
«¡Señor nuestro! Haz de nosotros dos gente sometida a Ti y de nuestra descendencia una nación a Ti sometida y muéstranos los ritos de la adoración y perdónanos. En verdad, Tú eres Quien acepta el arrepentimiento, el Misericordiosísimo con los creyentes.»
Aquella fue una nación que pasó. Ellos obtendrán la recompensa de lo que hicieron y vosotros obtendréis la recompensa de lo que hayáis hecho y no seréis interrogados por lo que ellos hicieron.
Y, si creen en lo mismo que vosotros creéis, estarán, ciertamente, guiados y si dan la espalda estarán, ciertamente, opuestos [a la Verdad] y Dios será suficiente para ti frente a ellos. Él es Quien que todo lo oye, Quien todo lo sabe.
Di: «¿Vais a disputarnos a Dios, cuando Él es nuestro Señor y el vuestro y nosotros somos responsables de nuestros actos y vosotros de los vuestros y nosotros somos puros con Él?»
Aquella fue una nación que ha pasado. Obtendrán la recompensa de lo que hicieron y vosotros obtendréis la recompensa de lo que hayáis hecho y no seréis interrogados por lo que ellos hicieron.
Recordadme, pues, y Yo os recordaré y sed agradecidos conmigo y no ocultéis Mis favores.
Pero a aquellos que se arrepientan y rectifiquen y manifiesten claramente la Verdad, a esos Yo los perdonaré. Yo soy el Perdonador, el Misericordiosísimo con los creyentes.
Vuestro Dios es un Dios Único. No hay más Dios que Él, el Clementísimo con toda la Creación, el Misericordiosísimo con los creyentes.
En verdad, Él os ha prohibido la carroña, la sangre, la carne del cerdo y la de todo animal sacrificado en nombre de otro que no sea Dios. Pero quien se vea obligado, no por ánimo de transgredir, ni por soberbia, no será culpable. En verdad, Dios es perdonador. Misericordiosísimo con los creyentes.
Esto es así porque Dios ha hecho descender la Escritura [Sagrada] con la Verdad. Y, ciertamente, quienes no están de acuerdo con la Escritura [Sagrada] están en una posición muy alejada de la Verdad.
La virtud no consiste en que volváis vuestros rostros hacia Oriente u Occidente. La virtud consiste en creer en Dios y en el Último Día, en los ángeles, en la Escritura [Sagrada] y en los profetas. En dar de los bienes, por mucho amor que se les tenga, a los familiares, a los huérfanos, a los necesitados, a los mendigos, a los viajeros y para liberar esclavos. En hacer la oración, dar la limosna obligatoria, cumplir los compromisos cuando se contraen y en ser pacientes ante las dificultades y las desgracias y en tiempos de peligro. ¡Estos son los sinceros y los temerosos de desagradar a Dios!
¡Oh, los que creéis! ¡Ha sido decretada para vosotros la ley del talión en caso de asesinato: el libre por el libre y el esclavo por el esclavo y la hembra por la hembra! Pero, si alguien rebaja a su hermano la condena, que no le presione en el pago de lo establecido y que éste le compense bondadosamente por la sangre derramada. Esto es un alivio procedente de vuestro Señor y una misericordia. Y quien, después de esto, viole la ley, recibirá un castigo doloroso.
En la ley del talión hay vida para vosotros. ¡Oh gente dotada de entendimiento! Quizás así seáis temerosos de Dios.
Se os ha prescrito que, cuando se le presente a uno de vosotros la muerte, si deja algunos bienes, testamente a favor de sus padres y de sus familiares cercanos, según el uso establecido. Esto es un deber para los temerosos de Dios.
Y quien tema una arbitrariedad o una injusticia por parte del testador y procure un arreglo entre las partes afectadas, no comete pecado. Ciertamente Dios es Perdonador, Misericordiosísimo con los creyentes.
Son unos días determinados. Pero, quien de vosotros esté enfermo o de viaje, que ayune un número igual de días en otro momento. Y aquellos para quienes sea de gran dificultad que, en compensación, den de comer a una persona necesitada. Pero quien voluntariamente quiera dar más alimento, mejor para él. Aunque, si queréis saberlo, ayunar es mejor para vosotros.
El mes de Ramadán, en el cual fue hecho descender el Corán, como una guía para la gente, como indicaciones claras de la Guía y del Discernimiento. Por tanto, quien de vosotros esté presente ese mes, que ayune en él. Y quien esté enfermo o de viaje, que ayune un número igual de días en otro momento. Quiere Dios para vosotros la facilidad y no quiere para vosotros la dificultad y quiere que completéis el número de días y que ensalcéis a Dios por haberos guiado y así, quizás, seáis de los que agradecen.
Y cuando Mis siervos te pregunten por Mí, [diles que] en verdad, Yo estoy cerca y respondo la súplica del suplicante cuando Me suplica. Por tanto que Me respondan y crean en Mí, para que, quizás así, sean bien dirigidos.
Durante las noches del mes del ayuno, es lícito para vosotros la unión con vuestras mujeres. Ellas son una vestidura para vosotros y vosotros sois una vestidura para ellas. Dios supo que os traicionabais a vosotros mismos, así que os perdonó y os excusó. Así pues, ahora, yaced con ellas y buscad lo que Dios ha decretado para vosotros. Y comed y bebed hasta que podáis distinguir la línea blanca de la línea negra al amanecer. Después, completad el ayuno hasta la noche. Y no tengáis relación sexual con ellas mientras estéis de retiro en las mezquitas. Esos son los límites de Dios, así pues, no os acerquéis a ellos. De esta manera aclara Dios sus indicaciones a las gentes. Quizás así sean temerosos.
Te preguntarán sobre las fases crecientes de la Luna. Di: «Sirven a la gente para computar el tiempo y para determinar la fecha de la peregrinación.» La virtud no consiste en que entréis en las casas por la parte trasera, sino en que tengáis temor de desagradar a Dios. ¡Entrad en las casas por sus puertas y temed disgustar a Dios! Quizás así tengáis éxito.
Pero si cesan, sepan que, ciertamente, Dios es perdonador, Misericordiosísimo.
Completad el Hach y la ‘Umra por Dios. Y si no podéis hacerlo, sacrificad un animal. Y no afeitéis vuestras cabezas hasta que el animal esté en el lugar del sacrificio. Y quien de vosotros esté enfermo o tenga un daño en la cabeza, que lo compense ayunando o dando limosna o sacrificando un animal. Y cuando estéis a salvo, quien una la peregrinación menor a la mayor, que sacrifique un animal según sus posibilidades. Y quien no encuentre cómo, que ayune tres días durante la peregrinación mayor y siete cuando haya regresado, completando así diez. Esto incumbe a aquel cuya familia no viva cerca de la Mezquita Sagrada. ¡Temed disgustar a Dios y sabed que Dios es severo en el castigo.
La peregrinación mayor se lleva a cabo en meses determinados. Por tanto, quien se proponga realizar la peregrinación mayor en ellos, que no mantenga relaciones sexuales, ni peque, ni dispute durante ella. El bien que realicéis, Dios lo sabrá. Y tomad provisiones, pero, desde luego, la mejor provisión es el temor de disgustar a Dios. Así pues, ¡Temed disgustarme! ¡Oh, los dotados de discernimiento!
Y entre las gentes, hay quien te sorprende con su manera de hablar de la vida de este mundo y que pone a Dios como testigo de lo que hay en su corazón, pero es el más acérrimo adversario.
Y si se le dice: «¡Teme desagradar a Dios!» se apodera de él un orgullo pecador. El Fuego del Infierno será su retribución. ¡Qué mal lugar para descansar!
La Humanidad constituía una sola comunidad y después Dios designó a los profetas como portadores de buenas nuevas y advertidores [del castigo] e hizo descender con ellos la Escritura [Sagrada] con la Verdad para que juzgasen entre los hombres en aquello en lo que no se ponían de acuerdo. Después de haber llegado a ellos las pruebas claras, aquellos a los que les fueron dadas no discreparon, excepto algunos por envidia entre ellos. A aquellos que creían, Dios, por su voluntad, les guió a la Verdad de aquello en lo que discrepaban. Dios guía a quien Él quiere al camino recto.
Te preguntan sobre la conveniencia de combatir en el mes sagrado. Di: «Combatir en él es algo grave. Pero poner obstáculos en el camino de Dios y no creer en Él, no respetar la Mezquita Sagrada y expulsar de ella a su gente es más grave ante Dios.» La incredulidad es peor que combatir. Y no cesarían de combatiros hasta apartaros de vuestra fe, si pudieran. Y, quienes de vosotros abandonen su religión y mueran sin ser creyentes, habrán invalidado todos sus buenos actos en esta vida y en la otra. Esos serán la gente que morará eternamente en el Fuego.
Te preguntan sobre los embriagantes y los juegos de azar. Di: «En ambos hay un gran perjuicio y también un beneficio para la gente, pero el perjuicio que hay en ambos es mayor que el beneficio.» Y te preguntan qué deben repartir. Di: «Lo que excede a las propias necesidades.» De esta manera os aclara Dios sus señales. Quizás así reflexionéis
Te preguntan sobre la menstruación. Di: «Es molesta e impura. Absteneos, pues, de las mujeres durante la menstruación y no os acerquéis a ellas hasta que se hayan purificado. Y, una vez que estén purificadas, id a ellas tal como Dios os ha ordenado.» En verdad, Dios ama a quienes se vuelven a Él arrepentidos y ama a los que se purifican.
Vuestras mujeres son un campo de labranza para vosotros. Id, pues, a vuestro campo como deseéis. Y enviad algo por delante para vosotros mismos. Temed desagradar a Dios y sabed que os encontraréis con Él. ¡Y anuncia buenas nuevas a los creyentes!
Y no pongáis a Dios por testigo en vuestros juramentos, de manera que os impida practicar la bondad. Y sed temerosos de Dios y haced el bien entre la gente. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
Aquellos que juren a sus esposas no mantener relaciones con ellas, tendrán cuatro meses de plazo y, si se retractan, en verdad, Dios es perdonador, Misericordiosísimo con los creyentes.
El divorcio [de la misma esposa es permisible] dos veces. Así pues, o se la toma tratándola como es debido o se la deja ir buenamente. Y no es lícito para vosotros que toméis nada de lo que les disteis, excepto que ambos teman no respetar los límites impuestos por Dios. Pero si teméis que no respeten los límites impuestos por Dios, no hay inconveniente para ninguno de los dos en que ella obtenga su libertad compensando al esposo. Esas son las leyes de Dios ¡No las violéis! Y quienes violen las leyes de Dios serán los opresores.
Las madres amamantarán a sus hijos dos años completos si quiere consumar el periodo de lactancia. Y el progenitor la proveerá de alimento y vestido de manera adecuada. No se obliga a nadie más allá de su capacidad. No será perjudicada una madre por su hijo ni un padre por su hijo. Y lo mismo se aplica al heredero. Y si ambos, de mutuo acuerdo y consultándose, desean destetar al hijo antes de tiempo, no cometen falta. Y si deseáis que otra persona amamante a vuestros hijos, no cometéis falta mientras lo paguéis conforme a lo que es justo. ¡Temed a Dios y sabed que Dios observa lo que hacéis!
Y, cuando Saúl salió con el ejercito, les dijo: «Dios os pone a prueba con un río. Quien beba de él no será de los míos, pero quien no beba de él, excepto un sorbo con el hueco de su mano, será, ciertamente, de los míos.» Pero, excepto unos pocos, todos bebieron abundantemente de él, así que, cuando lo hubieron atravesado, él y los que con él habían creído, dijeron: «Hoy no podremos vencer a Goliat y a sus ejércitos.» Los que contaban encontrarse con Dios, dijeron: «¡Cuántas veces un grupo reducido ha vencido a un grupo numeroso, con el permiso de Dios! ¡Dios está con quienes son pacientes!»
Estos son los versículos de Dios, conteniendo la Verdad [de lo que sucedió], que Nosotros recitamos para ti. Y, ciertamente, [ello es una señal de que tú] eres uno de los Mensajeros.
No se puede forzar a nadie a aceptar la religión. El buen camino ha quedado claramente diferenciado del extravío. Así que, quien descrea de los falsos dioses y crea en Dios, se habrá aferrado al asidero más firme, en el que no hay fisuras. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
O en aquel que pasó por una ciudad en ruinas, caídas las paredes sobre los techos. Dijo: «¿Cómo la devolverá Dios a la vida después de haber muerto?» Entonces, Dios le hizo estar muerto durante cien años y luego le resucitó. Dijo: «¿Cuánto tiempo has permanecido así?» Dijo: «He permanecido así un día o parte de un día.» Dijo: «¡No! ¡Has permanecido así cien años! Mira tu comida y tu bebida, no han cambiado, pero mira a tu asno. Haremos de ti una señal para la gente. Mira, pues, los huesos, cómo los recomponemos y los recubrimos de carne.» Cuando fue evidente para él, dijo: «Ahora sé que Dios tiene poder sobre todas las cosas.»
يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ إِذَا تَدَايَنتُم بِدَيْنٍ إِلَىٰٓ أَجَلٍۢ مُّسَمًّۭى فَٱكْتُبُوهُ ۚ وَلْيَكْتُب بَّيْنَكُمْ كَاتِبٌۢ بِٱلْعَدْلِ ۚ وَلَا يَأْبَ كَاتِبٌ أَن يَكْتُبَ كَمَا عَلَّمَهُ ٱللَّهُ ۚ فَلْيَكْتُبْ وَلْيُمْلِلِ ٱلَّذِى عَلَيْهِ ٱلْحَقُّ وَلْيَتَّقِ ٱللَّهَ رَبَّهُۥ وَلَا يَبْخَسْ مِنْهُ شَيْـًۭٔا ۚ فَإِن كَانَ ٱلَّذِى عَلَيْهِ ٱلْحَقُّ سَفِيهًا أَوْ ضَعِيفًا أَوْ لَا يَسْتَطِيعُ أَن يُمِلَّ هُوَ فَلْيُمْلِلْ وَلِيُّهُۥ بِٱلْعَدْلِ ۚ وَٱسْتَشْهِدُوا۟ شَهِيدَيْنِ مِن رِّجَالِكُمْ ۖ فَإِن لَّمْ يَكُونَا رَجُلَيْنِ فَرَجُلٌۭ وَٱمْرَأَتَانِ مِمَّن تَرْضَوْنَ مِنَ ٱلشُّهَدَآءِ أَن تَضِلَّ إِحْدَىٰهُمَا فَتُذَكِّرَ إِحْدَىٰهُمَا ٱلْأُخْرَىٰ ۚ وَلَا يَأْبَ ٱلشُّهَدَآءُ إِذَا مَا دُعُوا۟ ۚ وَلَا تَسْـَٔمُوٓا۟ أَن تَكْتُبُوهُ صَغِيرًا أَوْ كَبِيرًا إِلَىٰٓ أَجَلِهِۦ ۚ ذَٰلِكُمْ أَقْسَطُ عِندَ ٱللَّهِ وَأَقْوَمُ لِلشَّهَٰدَةِ وَأَدْنَىٰٓ أَلَّا تَرْتَابُوٓا۟ ۖ إِلَّآ أَن تَكُونَ تِجَٰرَةً حَاضِرَةًۭ تُدِيرُونَهَا بَيْنَكُمْ فَلَيْسَ عَلَيْكُمْ جُنَاحٌ أَلَّا تَكْتُبُوهَا ۗ وَأَشْهِدُوٓا۟ إِذَا تَبَايَعْتُمْ ۚ وَلَا يُضَآرَّ كَاتِبٌۭ وَلَا شَهِيدٌۭ ۚ وَإِن تَفْعَلُوا۟ فَإِنَّهُۥ فُسُوقٌۢ بِكُمْ ۗ وَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ ۖ وَيُعَلِّمُكُمُ ٱللَّهُ ۗ وَٱللَّهُ بِكُلِّ شَىْءٍ عَلِيمٌۭ ﴿٢٨٢﴾
¡Oh, los que creéis! Cuando contraigáis una deuda por un plazo determinado, escribidlo. Que alguien de entre vosotros lo escriba honestamente y que no se niegue a hacerlo, tal como Dios le ha enseñado. Así pues, que escriba y que el deudor le dicte y que tema desagradar a Dios, su Señor, y no omita nada. Y si el deudor fuese necio o débil mental o incapaz de dictar, que su representante legal dicte con honestidad. Y que dos hombres de entre vosotros sean testigos. Y si no hubiese dos hombres, que sean un hombre y dos mujeres que os satisfagan como testigos, de manera que si alguna de ellas se equivoca, una le haga recordar a la otra. Los testigos no deberán negarse, cuando sean requeridos. Y no consideréis fatigoso el escribirlo, sea la suma pequeña o grande, consignando su plazo de vencimiento. Esto es más equitativo para vosotros ante Dios, hace más seguro el testimonio y da menos lugar a dudas. Excepto si la transacción entre vosotros se realiza al contado, sin intermediarios, pues en ese caso, no hay inconveniente si no la escribís. Pero, tomad testigos cuando realicéis transacciones comerciales y que no se moleste o perjudique al notario ni a los testigos. Y si lo hacéis, cometéis un pecado. Y temed a Dios y Dios os enseñará. Dios tiene el conocimiento de todas las cosas.
Dios no responsabiliza a ninguna alma más allá de su capacidad. El bien que haya realizado será para su propio bien y el mal que haya cometido será para su propio perjuicio. ¡Señor nuestro! ¡No nos castigues por nuestros olvidos o errores! ¡Señor nuestro! ¡No nos impongas una carga como la que impusiste a quienes nos precedieron! ¡Señor nuestro! ¡No nos impongas una carga que no podamos soportar! ¡Discúlpanos y perdónanos y ten misericordia de nosotros! Tú eres nuestro Protector, auxílianos pues ante el pueblo de los que ocultan la Verdad.
Share