Surah Las Abejas

Surah Las Abejas - Español Aya count 128

Viene la orden de Dios, no queráis pues apresurarla. ¡Glorificado y ensalzado sea por encima de aquello que asocian a Él!
Él creó los cielos y la Tierra por medio de la Verdad. Él está muy por encima de aquello que asocian a Él.
Y también creó a los animales. En ellos hay para vosotros calor y beneficio y de algunos de ellos os alimentáis
y, para vosotros, hay una belleza en ellos cuando los recogéis al atardecer y cuando les lleváis por la mañana a los pastos
Y transportan vuestras pesadas cargas a países que no podríais alcanzar excepto con gran dificultad y esfuerzo para vosotros. En verdad, vuestro Señor es piadoso, misericordiosísimo con los creyentes.
Y (Él ha creado) los caballos, los mulos y los asnos para que montéis en ellos y para (vuestro) realce y embellecimiento. Y Él crea cosas que no conocéis.
A Dios corresponde la responsabilidad de mostrar el camino recto, pues algunos de ellos están desviados. Si Él quisiera os guiaría a todos.
Y ha fijado en la Tierra firmes montañas para que no tiemble con vosotros y ríos y caminos, para que así, quizás, vayáis bien dirigidos.
Si trataseis de enumerar las mercedes de Dios no podríais contabilizarlas. En verdad, Dios es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes
Luego, el Día del levantamiento, Él les avergonzará y les dirá: «¿Dónde están Mis socios sobre los que no os poníais de acuerdo?» Aquellos a quienes les fue dado el conocimiento dirán: «En verdad, hoy la vergüenza y la desgracia son para los que no tienen fe.»
Y a quienes fueron temerosos se les dirá: «¿Qué fue lo que hizo descender vuestro Señor?» Ellos dirán: «El bien.» Quienes hayan hecho el bien en esta vida obtendrán bien, pero, sin duda, la morada de la Otra es mejor aún. ¡Qué bendición la morada de los temerosos!
las pruebas claras y las Escrituras Sagradas. E hicimos descender para ti el Recuerdo para que puedas aclarar a la gente lo que fue hecho descender para ellos (anteriormente) y para que, quizás así, reflexionen.
¿O que les alcance de manera que les vaya atemorizando cada vez más? En verdad, tu Señor es piadoso, misericordiosísimo con los creyentes.
Y cuando a alguno de ellos se le anuncia la buena nueva de una hembra su rostro se ensombrece y se llena de pesar.
Atribuyen a Dios lo que ellos aborrecen y proclaman con sus lenguas la mentira de que ellos obtendrán el bien. No hay duda de que para ellos será el Fuego y que serán los primeros en ser enviados a él.
Y Nosotros no te enviamos la Escritura sino para que les expliques claramente aquello sobre lo que tienen diferencias y como una guía y una misericordia para la gente que es creyente.
Y Dios ha dispuesto para vosotros vuestras casas para el reposo y la tranquilidad y ha dispuesto, de las pieles del ganado, casas que os resulten ligeras el día en que tengáis que partir y el día que tengáis que acampar, y de su lana, su pelo y su crin, enseres domésticos y vestidos para disfrute durante un tiempo.
Pero, si te dan la espalda, en verdad, tu responsabilidad es únicamente transmitir el mensaje claro.
Y [recordad] el día en que designaremos un testigo de cada comunidad y no se dará permiso a quienes no hayan tenido fe y no podrán buscar el perdón de Dios.
Y cuando, quienes fueron idólatras, vean a sus ídolos, dirán: «¡Dios nuestro! ¡Esos son los que asociábamos a Ti! ¡Aquellos a los que adorábamos en lugar de adorarte a Ti!» Entonces sus ídolos les dirán: «¡En verdad, vosotros sois unos mentirosos!»
Y el día que designemos un testigo de cada comunidad, escogido de entre ellos mismos y que de testimonio sobre ellos, te traeremos a ti como testigo sobre éstos. Hicimos descender sobre ti la Escritura que explica claramente todas las cosas y que es guía, misericordia y buena nueva para los sometidos.
Di: «Lo ha bajado el Espíritu Santo, procedente de tu Señor, por medio de la Verdad, para consolidar a los que creen y como guía y buena nueva para los musulmanes.»
Y, ciertamente, vino a ellos un Mensajero de entre ellos mismos y le desmintieron y el castigo les alcanzó, pues eran opresores.
En verdad, Él os ha prohibido la carroña y la sangre, la carne del cerdo y la de aquello que se ha sacrificado a otro distinto de Dios. Pero con quien se vea obligado, no por extravagancia o por transgredir, Dios será, en verdad, perdonador, misericordiosísimo.
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