«Y así es como tu Señor te escogerá y te enseñará a interpretar el significado verdadero de los acontecimientos y confirmará Su bendición sobre ti y sobre la familia de Jacob, igual que anteriormente la confirmó sobre tus antepasados Abraham e Isaac.» «En verdad, tu Señor todo lo conoce, es sabio.»
Cuando ellos dijeron: «José y su hermano son más queridos por nuestro padre que nosotros, siendo nosotros un grupo (mayor). ¡Verdaderamente, nuestro padre está en un extravió evidente!»
«¡Matad a José o abandonadlo en una tierra alejada para que, así, vuestro padre sólo os preste atención a vosotros! Y, después de eso, sed gente recta.»
Y, cuando se lo llevaron con ellos y se pusieron de acuerdo en ponerle en el fondo del aljibe, Nosotros le revelamos: «Ciertamente, tú les informarás de este asunto y ellos no se darán cuenta.»
Dijeron: «¡Oh, padre nuestro! Nos fuimos a hacer carreras y dejamos a José junto a nuestras cosas y se lo comió el lobo. No nos creerás, pero decimos la verdad.»
Y trajeron su camisa manchada de sangre falsa. Él dijo: «[No es así] Sino que vuestras almas os han susurrado algún asunto. Así pues, ¡Paciencia hermosa! Y en Dios busco ayuda ante lo que decís.»
Y llegó una caravana y enviaron a su aguador que sumergió su cubo. Dijo: «¡Buena noticia! Es un joven.» Y lo ocultaron como una mercancía. Y Dios sabía bien lo que hacían.
Y el egipcio que le compró dijo a su esposa: «Facilítale un buen alojamiento, puede que nos beneficie o que lo adoptemos como hijo.» Así fue como establecimos a José en aquella tierra y para enseñarle a interpretar el verdadero significado de los acontecimientos. Y Dios siempre obtienen la victoria sobre lo que ordena, pero la mayoría de la gente no sabe.
Y la señora de la casa en la que él estaba le acosó. Cerró las puertas y dijo: «¡Ven!» Él dijo: «¡Dios me proteja! En verdad, Él es mi Señor y me ha dado un buen alojamiento. ¡En verdad, los opresores no triunfarán!»
Ciertamente, ella le deseaba y él la hubiese deseado sino hubiera visto en ello una prueba de su Señor. Así hicimos para apartar de él el mal y la indecencia. En verdad, él era de Nuestros siervos puros.
Y corrieron ambos hacia la puerta y ella rasgó la camisa de él por detrás y junto a la puerta encontraron al esposo de ella. Ella dijo: «¿Qué recompensa merece quien quería un mal para tu familia, excepto que sea encarcelado o que se le aplique un castigo doloroso?»
Él dijo: «Ella me acosó.» Y un miembro de la familia de ella dijo: «Si la camisa de él está desgarrada por delante, ella dice la verdad y él es un mentiroso
Un grupo de mujeres de la ciudad dijo: «La mujer del poderoso acosó a su mancebo. Está apasionadamente enamorada. En verdad, la vemos en un extravío evidente.»
Y cuando ella oyó sus cotilleos las hizo llamar y preparó para ellas un lugar en el que sentarse cómodamente y dio a cada una de ellas un cuchillo y le dijo: «Sal donde ellas están.» Y cuando ellas le vieron se quedaron absortas y se cortaron en las manos y dijeron: «¡Santo Dios! ¡Esto no es un hombre, sino un ángel precioso!»
Ella dijo: «Pues éste es aquél por el cual me criticabais.» «Yo le acosé, pero él se contuvo. Pero si no hace lo que yo le ordeno, será, ciertamente, encarcelado y humillado.»
Él dijo: «¡Dios mío! ¡Más quiero la cárcel que aquello a lo que ellas me invitan! Si Tu no cambias los planes que tienen para mí, cederé ante ellas y seré de los ignorantes.»
Y con él entraron en la prisión dos jóvenes. Uno de ellos dijo: «En verdad, me he visto en un sueño prensando uvas para hacer vino.» Y dijo el otro: «En verdad, me he visto en un sueño llevando pan sobre mi cabeza y los pájaros comían de él.» «¡Infórmanos que significan! En verdad, vemos que tú eres una persona virtuosa.»
El dijo: «Antes de que os llegue la comida que está preparada para vosotros os habré informado a ambos de lo que significan. Esto forma parte de las cosas que mi Señor me ha enseñado. En verdad, yo he dejado de lado las creencias de una gente que no tiene fe en Dios ni en la Otra vida
y he seguido las creencias de mis padres, Abraham e Isaac y Jacob.» «Nosotros no hemos asociado nada a Dios. Eso es por un favor de Dios para nosotros y para la gente, pero la mayoría de la gente no es agradecida.»
«Aparte de Él no adoráis más que nombres que vosotros mismos y vuestros padres habéis creado y para los que Dios no ha hecho descender ningún poder.» «En verdad, el juicio sólo pertenece a Dios. Él ha ordenado que no adoréis nada excepto a Él.» «Esa es la creencia establecida, pero la mayoría de la gente no tiene conocimiento.»
«¡Oh, compañeros de prisión! Uno de vosotros escanciará vino a su señor pero el otro será crucificado y los pájaros comerán de su cabeza.» «Aquello sobre lo que ambos me pedíais opinión es un asunto que ya ha sido decretado.»
Y dijo al que pensaba que se salvaría de los dos: «¡Recuérdame ante tu señor!» Pero Satanás le hizo olvidarse de recordárselo a su señor y (José) permaneció en prisión varios años.
Y el rey dijo: «En verdad, he visto en un sueño siete vacas gordas que eran comidas por siete flacas y siete espigas verdes y otras tantas secas.» «¡Oh, cortesanos! ¡Dadme vuestra opinión sobre mi sueño, si es que sabéis interpretar los sueños!»
«José ¡Oh, el verídico! Danos tu opinión sobre siete vacas gordas que son comidas por siete flacas y siete espigas verdes y otras tantas secas, para que yo pueda volver a la gente y que ellos sepan.»
El rey dijo: «¡Traedlo a mí!» Y cuando llegó el mensajero, él dijo: «Regresa a tu señor y pregúntale sobre las mujeres que se cortaron las manos. En verdad, mi Señor conoce bien lo que ellas planearon.»
Dijo: «¿Qué os proponíais vosotras cuando acosasteis a José?» Ellas dijeron: «¡Santo Dios! ¡No conocemos nada malo de él!» Y la mujer del poderoso dijo: «¡Ahora se ha aclarado la verdad! ¡Yo le acosé y él dice la verdad!»
«Yo no disculpo a mi alma. En verdad, el alma ordena insistentemente el mal, excepto en lo que mi Señor tiene misericordia. En verdad, mi Señor es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.»
Y dijo el rey. «¡Traedlo a mí! ¡Le haré mi favorito!» y cuando habló con él, dijo: «En verdad, hoy (has encontrado) entre nosotros un puesto de honor y de confianza.»
Así es como dimos a José una posición en la Tierra que le permitía establecerse donde quisiera. Nosotros otorgamos Nuestra misericordia a quien queremos y no dejamos que se pierda la recompensa de quienes hacen el bien.
Y cuando les hubo suministrado sus provisiones, dijo: «Traedme a vuestro hermano de padre. ¿No veis como os doy la medida justa y soy el mejor de los anfitriones?
Él dijo a sus mancebos: «Ponedles los objetos con los que han pagado en sus sacos, puede que los reconozcan cuando regresen a su familia, quizás así regresen.»
Y, cuando regresaron a su padre, dijeron: «¡Oh, padre nuestro! ¡Nos han negado la medida! Envía, pues, con nosotros a nuestro hermano para que podamos obtener las medidas y nosotros, ciertamente, le protegeremos.»
Y cuando abrieron su cargamento encontraron que les habían devuelto los objetos con los que habían pagado. Dijeron: «¡Oh, padre nuestro! ¿Qué más podemos desear? Estos son los objetos con los que habíamos pagado, que nos han sido devueltos. Obtendremos provisiones para nuestra familia y protegeremos a nuestro hermano y obtendremos una carga mayor, pues ésta es una carga pequeña.»
Dijo: «No le enviaré con vosotros hasta que me aseguréis solemnemente ante Dios que me lo traeréis, excepto que vuestra vida esté en peligro.» Y cuando se lo aseguraron, dijo: «Dios es testigo de lo que decimos.»
Y dijo: «¡Oh, hijos míos! No entréis por una misma puerta. Entrad por diferentes puertas. Y no puedo favoreceros en nada frente a Dios. En verdad, el juicio pertenece solamente a Dios. En Él confió. Que quienes confían confíen en Él.»
Y aunque entraron como su padre les había ordenado eso no les sirvió de nada frente a Dios, pero se cumplió el deseo del alma de Jacob. Y, en verdad, él poseía un conocimiento que Nosotros le habíamos enseñado, que la mayoría de la gente no conoce.
Y, cuando les suministraba sus provisiones, puso la copa en la carga de su hermano. Luego, un pregonero voceó: «¡Eh vosotros, los de la caravana! ¡Sois unos ladrones!»
Y comenzó por las alforjas de ellos antes que por la alforja de su hermano, luego lo sacó de la alforja de su hermano. Eso fue lo que Nosotros le sugerimos a José. No podía retener a su hermano, conforme a la ley del rey, excepto si Dios quería. Nosotros elevamos el rango de quien queremos. Por encima de todo el que posee conocimiento hay otro que sabe más.
Ellos dijeron: «Si ha robado, ya robó un hermano suyo antes.» Pero José lo guardó en secreto para sí mismo y no se lo reveló a ellos. Dijo: «¡Vosotros os encontráis en peor situación y Dios es Quien mejor conoce lo que alegáis!»
Ellos dijeron: «¡Oh, poderoso! Él tiene un padre muy anciano, toma a uno de nosotros en su lugar. En verdad, nosotros vemos que tú eres de los que hacen el bien.»
Y cuando perdieron la esperanza sobre él se retiraron a deliberar en voz baja. El mayor de ellos dijo: «¿Acaso no sabéis que vuestro padre os tomó un solemne juramento por Dios y, anteriormente, faltasteis a vuestras obligaciones con José? Yo no abandonaré esta tierra hasta que mi padre no me dé permiso o Dios disponga algo para mí, pues Él es el mejor de los jueces.
Regresad a vuestro padre y decid: ‘¡Oh, padre nuestro! ¡Tu hijo ha robado! No damos testimonio sino de lo que sabemos. No estamos informados de lo que está oculto a los sentidos.»
Él dijo: «[No es así] Sino que vuestras almas os han susurrado algún asunto. Así pues, ¡Paciencia hermosa! Puede que Dios me los devuelva a todos. En verdad, Él es Quien todo lo conoce, el Sabio.»
¡Hijos míos! Id y buscar información acerca de José y de su hermano y no desesperéis de la misericordia de Dios, que de la misericordia de Dios solamente desespera la gente que no tiene fe.»
Y cuando entraron ante él dijeron: «¡Oh, poderoso! A nosotros y a nuestra familia nos ha tocado la desgracia y hemos traído una mercancía poco valiosa. ¡Danos la medida completa y se generoso con nosotros En verdad, Dios recompensa a quienes son generosos!»
Ellos dijeron: «¿Eres tú realmente José?» Él dijo: «¡Yo soy José y éste es mi hermano! Dios nos ha favorecido. En verdad, si uno es temeroso y paciente, Dios no permite que se pierda la recompensa de quienes hacen el bien.»
Cuando el portador de la buena nueva llegó, la puso sobre su rostro y él recuperó la vista. Él dijo: «¿No os dije que yo conozco, procedente de Dios, lo que vosotros no conocéis?»
Y subió a sus padres al trono y [todos] cayeron prosternados ante él y él dijo: «¡Oh, padre mío! Éste es el significado del sueño que vi anteriormente. Mi Señor ha hecho que se verifique y me favoreció cuando me sacó de la prisión y os trajo del desierto, después de haber destruido Satanás la relación entre yo y mis hermanos.» «En verdad, mi Señor es sutil en lo que desea. En verdad, Él es Quien todo lo conoce, el Sabio.»
«¡Señor mío! ¡Tú me has dado parte del gobierno y me enseñaste la interpretación de los acontecimientos! ¡Creador de los cielos y de la Tierra! Tú eres mi protector en esta vida y en la otra. ¡Hazme morir sometido a Ti y ponme junto a los justos!»
Estas son algunas noticias del mundo oculto a los sentidos que Nosotros te hemos revelado, pues Tú no estabas junto a ellos cuando se reunieron y planearon lo que harían.
Di: «Éste es mi camino. Llamo hacia Dios, con una profunda visión de las cosas, a todo el mundo. Yo y quienes me siguen.» «Y ¡Glorificado sea Dios! no soy de los que adoran falsos dioses junto a Dios.»
Y antes de ti no enviamos sino a hombres de las mismas ciudades, a los cuales dimos la revelación. ¿Por qué no viajan por la Tierra y observan cual fue el final de quienes les precedieron? Y para quienes son temerosos de Dios la morada de la otra vida es mejor. ¿Acaso no razonáis?
Hasta que, cuando los Mensajeros perdieron la esperanza y pensaron que habían sido engañados, llegó a ellos Nuestra ayuda y salvamos a quien Nosotros quisimos. Y Nuestro castigo no abandonará a la gente pecadora.
En sus historias hay una enseñanza para quienes están dotados de intelecto. No son hechos inventados sino que confirma lo que ellos ya tenían en sus manos y explica detalladamente todas las cosas y es una guía y una misericordia para las personas creyentes.